Desde anoche el nombre de Marcelo De Luca estuvo en boca de todos los futboleros argentinos. Su inminente arribo formal como presidente temporario de la Superliga lo potenció desde un total anonimato a un nivel de popularidad que no imaginaba.
De Luca es dirigente de Estudiantes. Integra la Comisión Revisora de Cuentas. Asumió en octubre de 2014 de la mano de Juan Sebastián Verón.
En el Pincha se relacionó mucho al trabajo legal del colegio que funciona en el Country Club de City Bell. Y desde el año pasado se sumó a la Secretaría de Obras que lidera Juan José Calderón. Fue uno de los dirigentes encargados de elaborar los contratos con las empresas que se sumaron como socias de Estudiantes en la construcción del estadio de 57 y 1.
Es platense, abogado y tiene 40 años. En la juventud jugó en la categoría 1976 de Estudiantes, junto a Leandro Cortizo, Martín Fúriga y Juan Turchi, entre otros.
A la vida política de Estudiantes se sumó hace 17 años, cuando participó del Movimiento Pincharrata. Años después fue uno de los socios encargados de elaborar el nuevo Estatuto, durante la presidencia de Julio Alegre. Antes de integrar esta CD se había sumado al grupo de reuniones de Edgardo Valente.
SUSCRIBITE a esta promo especial